sábado, 13 de enero de 2018

CARL SAGAN Y EL PEQUEÑO PUNTO AZUL EN EL UNIVERSO



Carl Edward Sagan (Nueva York, Estados Unidos, 9 de noviembre de 1934-Seattle, Estados Unidos, 20 de diciembre de 1996) fue un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador científico estadounidense. 

Carl Sagan se graduó en la Rahway High School de Rahway, Nueva Jersey, en 1951.
Se matriculó en la Universidad de Chicago, donde participó en la Ryerson Astronomical Society. 
En 1954 se graduó en artes con honores especiales y generales. 
En 1955 se graduó en ciencias.
En 1956 obtuvo un máster en Física. 
Para luego doctorarse en Astronomía y Astrofísica en 1960. 

Durante su etapa de pregrado, Sagan trabajó en el laboratorio del genetista Hermann Joseph Muller. 
De 1960 a 1962, Sagan disfrutó de una Beca Miller para la Universidad de California, Berkeley.
De 1962 a 1968, trabajó en el Smithsonian Astrophysical Observatory en Cambridge, Massachusetts. 
Sagan impartió clases e investigó en la Universidad de Harvard hasta 1968, año en que se incorporó a la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, donde impartió un curso de pensamiento crítico hasta su muerte en 1996. 
En 1971, fue nombrado profesor titular y director del Laboratorio de Estudios Planetarios. 
De 1972 a 1981, Sagan fue Director Asociado del Centro de Radiofísica e Investigación Espacial de Cornell. 
Desde 1976 hasta su muerte, fue el primer titular de la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio. 
En Londres, impartió la edición de 1977 de las Royal Institution Christmas Lectures.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA TIERRA ESTÁ ENFERMA TEATRO DENTRO DEL PROYECTO AGUA TIERRA AIRE



Dentro del proyecto Tierra, Agua, Aire que se trabajó en el Primer Ciclo de Primaria, se representó un musical en la fiesta de Navidad del año 2014.
En este blog también podéis ver el trabajo de talleres que se realizó, sobre el mismo tema, en la pestaña de Conocimiento del Medio.
Aquí disponéis de los guiones :

martes, 17 de octubre de 2017

LA CONCIENCIA DE LA HORMIGA, AUTORA: EVA LÓPEZ GARCÍA

Después de los incendios, ciclones, inundaciones, terremotos, plagas, etc., fenómenos  que se están viendo en los últimos meses, traigo aquí un libro que nos transporta a un futuro de ficción, al que nos estamos acercando y que no queda muy lejos.



La autora es Eva López García, una asturiana nacida en Oviedo. Doctora en Biología por la universidad de Oviedo que ha participado en proyectos de oceanografía, gestión de recursos naturales y cambio climático.

En este libro nos muestra hacia donde vamos si seguimos sin hacer caso a la certeza del cambio climático y a sus consecuencias en la vida del planeta y en el futuro de los humanos.

Los intereses económicos de las multinacionales son los que priman en esta era. Las multinacionales y los gobiernos (que las apoyan omitiendo  su regularización y control), hacen oídos sordos a las señales de alarma que se están produciendo en todo el planeta e impiden que se exploren otros sistemas de producción, en los que se pueda vivir dignamente sin provocar nuestra extinción.

Leer este libro nos hace más conscientes de la situación y nos anima a ser partícipes en el cambio necesario para evitar la catástrofe que nos amenaza y que ya se puede ver en todas las partes del planeta.

domingo, 27 de agosto de 2017

¿QUÉ CARNE COMEMOS?

Traigo aquí una parte de la entrevista realizada a Philip Lymbery, en La Vanguardia. En la entrevista habla sobre el libro que publicó con el título " La carne que comemos".
En él nos habla de la crueldad de la ganadería intensiva para los animales y lo perjudicial para la salud de los humanos que consumen esta carne.



"Algún día nos avergonzaremos?
Sí, miraremos atrás y nos preguntaremos cómo pudimos hacerle eso a los animales y a nosotros mismos.
¿Tan grave es la ganadería intensiva?
Es insostenible. Dos tercios de los 70.000 millones de animales que se crían cada año pasan su vida encerrados, hacinados sobre sus excrementos sin acceso a pastos o forraje.

¿Qué comen?
Un tercio de los cereales producidos en el mundo, el 90% de la harina de soja y el 30% de las capturas totales de pescado. En España, el 74% del total de los cereales (incluidas las importaciones) se utiliza para alimentar a los animales.
Parece absurdo.
Los animales de granjas industriales consumen más calorías de las que producen. Convertimos en carne alimentos que deberíamos comer. Si se destinaran las cosechas a los humanos, se podría alimentar a 4.000 millones de personas.
También consumen antibióticos.
Sí, la mitad de los antibióticos que se utilizan en el mundo, lo que constituye un caldo de cultivo para nuevos supermicrobios resistentes a los antibióticos. En España, el 84% de los antibióticos que se usan están destinados a la ganadería.

¿Para prevenir posibles enfermedades?
Sí, profilaxis rutinaria. La OMS advierte que, si no se reduce este uso abusivo, pronto entraremos en una época postantibióticos en la que las enfermedades que ya habíamos erradicado volverán a azotar a la humanidad.

Estamos empezando a verlo.
En el 2009 se registraron 200.000 casos de intoxicación alimentaria por la Campylobacter en la UE, la segunda causa mundial de infecciones gástricas.
Y consumen inmensas cantidades de agua.
La agricultura intensiva es la causa principal del agotamiento del agua en el mundo, se bebe el 70%. Y los granjeros industriales están entre los mayores consumidores de petróleo.
No suena muy bien...
Las consecuencias de anteponer los beneficios a las personas son: nuevas enfermedades, muerte de los campos y miles de millones de personas hambrientas. La mitad de suelo europeo afronta problemas de calidad.
¿Las piscifactorías son más sanas?
Se requieren entre tres y cinco toneladas de peces pequeños para producir una tonelada de peces de piscifactoría.

¿Viven mejor que las vacas y los cerdos?
Viven hacinados en espacios pequeñísimos, con frecuencia padecen cataratas, que les deja ciegos, heridas en las aletas y la cola, e infecciones producidas por parásitos. Un estudio ha revelado que las concentraciones de sustancias químicas son significativamente mayores en las muestras de peces de criadero.

¿Cuáles son las consecuencias de comer carne barata para la salud humana?
Los alimentos de ganadería industrial contienen más grasas saturadas, menos cantidad de omega 3, nutrientes esenciales y proteínas.
¿Por lo que comen y les inyectan?
Sí. A los pollos industriales se los alimenta para que engorden deprisa y produzcan carne con mucha grasa y pocas proteínas. Una porción de pollo de supermercado contiene hoy un 50% más de calorías que en 1970, y 2,7 más de grasa.

Entonces no es bueno ni para ellos ni para nosotros.
Las granjas industriales son inherentemente crueles. Gallinas ponedoras en jaulas tan pequeñas que ni siquiera pueden mover las alas, pollos de engorde que se desploman bajo el peso de sus enormes cuerpos, cerdos y vacas encerradas en gigantescas naves sin vida social y sin acceso a pastos durante toda su vida.
¿Es una tendencia en declive?
Se prevé que en el 2030 al menos el 75% del crecimiento de la producción se produzca en granjas de animales confinados.

¿Hay soluciones alternativas?
Los herbívoros deben pastar, la tierra de labranza y el ganado deben convivir en armonía, así convertimos la vida vegetal que nosotros no podemos comer en alimento comestible. El pescado debe alimentar a las personas y no a los animales de granja. Hace falta políticas que promuevan ese cambio.
El argumento es que no hay comida para todos.
El sistema actual produce alimentos para 16.000 millones de personas. Desperdiciamos la mitad. Y darle a los animales los cereales que podríamos consumir no tiene sentido.
¿Se resiente el medio ambiente?
La ganadería industrial es uno de los principales detonantes de la extinción de especies y contribuye a la contaminación de nitrógeno en el entorno. Los pesticidas son la causa de la desaparición de los insectos polinizadores necesarios para la supervivencia.
La OMS recomienda menos carne.
Sí, y de mayor calidad. La carne barata es mala para el medio ambiente, para los animales y para nuestra salud. La vinculación entre la carne procesada y la carne roja y ciertos tipos de cáncer y cardiopatías está más que demostrada."
Entrevista a Philip Lymbery.Fuente: La Vanguardia http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170508/422377116641/los-animales-de-granja-consumen-mas-antibioticos-que-nosotros.html

Ser vegetarianos es una opción, pero también es volver a la producción de carne que se ha practicado siempre. En esta forma de producción los animales vivían al aire libre y pastaban o comían alimentos que se producían en la granja y no alimentos procesados.
Quizás en lo que debiera mejorar la ganadería que se ha practicado siempre y que no era intensiva es en el trato que se les da a diario, teniendo en cuenta que son seres vivos como nosotr@s y compañeros del viaje que es nuestra vida y nuestro paso por el planeta. 

Se debiera procurar que  vivan en espacios abiertos, que puedan salir al aire libre, especialmente debieramos tener en cuenta cómo se les mata y que tengan una muerte digna, sin sufrimiento.