Hoy, 21 de diciembre, se produce el solsticio de invierno. Llega al hemisferio norte el invierno, será la noche más larga y el día más corto del año.
"¿Por qué algunos árboles pierden sus hojas en el invierno?", es un bonito cuento, sobre el invierno, para narrar e interpretar en el aula.
Cuando yo lo narraba, ponía voz a los árboles y al pajarito. Por ejemplo, al acercarse el viento del invierno a los árboles generosos, era el pajarito quién le decía al viento del invierno que parara, que a esos árboles no les tirara sus hojas: "...El viento sopló y sopló, tirando las hojas de los árboles. - ¡Eh! ¿Qué haces? Me estás dejando sin hojas.- Dijo el roble. - ¡Eh! ¡Eh! ¡Para, para! - Dijo el álamo. - ¡No! ¡No! Me estás dejando desnudo.-Dijo el sauce. Cuando llegó al árbol que cobijaba al pajarito, oyó una vocecilla: - ¡No!¡No!, a estos árboles no les tires las hojas, me han ayudado y gracias a ellos no he muerto de frío. - ¿Quién habla? , - dijo el viento. - Yo, yo - dijo el pajarito, a estos árboles no les tires las hojas, me han ayudado y gracias a ellos no he muerto de frío. - ¡Vale pajarito! por ayudarte, no les tiraré las hojas. Y se alejó... Por eso hay árboles que pierden sus hojas y otros que las conservan."
El aleluya es un pareado de versos octosílabos con rima consonante. Este tipo de pareados sencillos en los que se ve la rima fácilmente, son muy útiles para trabajar la rima en los primeros cursos de Primaria.
Aleluyas del conejo Don Consejo
Un cepillo para el diente.
Freno para la pendiente.
El helado y la manzana
es una comida sana.
Pero el mejor alimento,
es que siempre estés contento.
Un " te quiero " mañanero,
te vale más que el dinero.
Y si tú lees un libro
no eres borrico borrico.
Y sabes lo que te digo:
Si tú tienes un amigo
eres rico, rico, rico.
Gloria Fuertes
En este vídeo podéis escuchar este poema recitado por la autora, Gloria Fuertes.
El 28 de julio de 2017, se cumple el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes, una poeta muy querida entre niñ@s y mayores.
La gallinita
La gallinita,
en el gallinero,
dice a su amiga:
- Cuánto te quiero.
Gallinita rubia
llorará luego,
ahora canta:
-Aquí te espero..."Aquí te espero,
poniendo un huevo",
me dio la tos
y puse dos.
Pensé en mi ama,
¡qué pobre es!
Me dio penita...
¡y puse tres!Como tardaste,
esperé un rato
poniendo huevos,
¡y puse cuatro!
Mi ama me vende
a doña Luz.
¡Yo con arroz!
¡Qué ingratitud!
Gloria Fuertes
¡Qué blanca lleva la falda la niña que se va al mar! ¡Ay niña, no te la manche la tinta del calamar! ¡Qué blancas tus manos, niña, que te vas sin suspirar! ¡Ay niña, no te las manche la tinta del calamar! ¡Qué blanco tu corazón y qué blanco tu mirar! ¡Ay niña, no te los manche la tinta del calamar! (Rafael Alberti)
Todo maestr@ en su formación debiera estudiar chistes, poesías, adivinanzas, trabalenguas, juegos, canciones, refranes...que sean adecuados a cada edad. Especialmente el profesorado de idiomas. En los chistes, como en lo demás, se debiera alternar el protagonista, de manera que una vez sea chica y otra chico. Por otra parte, todo lo que utilicemos, sea el chiste, cuentos u otros, debieran ser filtrados con los valores de respeto y dignidad a los personajes que aparezcan.
La fábula es un breve relato escrito en prosa y en verso. Sus protagonistas suelen ser animales, que presentan características humanas. Su intención es enseñar valores y comportamientos. Acaban en un texto corto donde se resume la intención de su enseñanza y a ese texto se le llama moraleja. La cigarra y la hormiga es una de las fábulas atribuídas a Esopo y recreada por Jean de La Fontaine y Félix María Samaniego. En you tube hay vídeos sobre este cuento, a mí me pareció muy bueno el vídeo de la película de Disney de corta duración, muy antigua, pero no se puede publicar.
He encontrado la misma película en versión original, en inglés y con subtítulos:
https://youtu.be/Tl0iRVFRvEk
LA CIGARRA Y LA HORMIGA
versión de Félix María de Samaniego
(1745-1801) Cantando la Cigarra Pasó el verano entero, sin hacer provisiones allá para el invierno; los fríos la obligaron a guardar el silencio y a acogerse al abrigo de su estrecho aposento. Viose desproveída del preciso sustento: sin mosca, sin gusano, sin trigo, sin centeno. Habitaba la Hormiga allí tabique en medio, y con mil expresiones de atención y respeto la dijo: «Doña Hormiga, pues que en vuestro granero sobran las provisiones para vuestro alimento, prestad alguna cosa con que viva este invierno esta triste Cigarra, que alegre en otro tiempo, nunca conoció el daño, nunca supo temerlo. No dudéis en prestarme; que fielmente prometo pagaros con ganancias, por el nombre que tengo.» La codiciosa Hormiga respondió con denuedo, ocultando a la espalda las llaves del granero: «¡Yo prestar lo que gano con un trabajo inmenso! Dime, pues, holgazana, ¿qué has hecho en el buen tiempo?» «Yo, dijo la Cigarra, a todo pasajero cantaba alegremente, sin cesar ni un momento.» «¡Hola! ¿con que cantabas cuando yo andaba al remo? pues ahora, que yo como, baila, pese a tu cuerpo.»